lunes, 24 de enero de 2011

Nuevo blog! =D

Pues nada, para todos los que me leéis, y también para los que aún no lo hacen, deciros que he abierto un nuevo blog.
En él estoy escribiendo la historia de una mujer que pierde a su marido en la guerra tras toda una vida juntos, y se dedica a escribirle cartas porque se niega a creer en su muerte.
Es una historia de amor, lucha y superación.
Si queréis pasaros, podéis encontrarla en:


Tú ya no estás, pero el mundo sigue girando.

Espero que la disfrutéis y me déis vuestra opinión.
Gracias.

jueves, 20 de enero de 2011

Music? Forgotten, I think

Eran los maravillosos años 80, aquellos diez años, puro rock and roll.
Era la década de los grandes, de los grandes de verdad.
Era la época en la que la música marcaba el ritmo de vida de cada uno de aquellos que ajenos a la realidad externa soñaban con escenarios que rozaban el cielo.
Era cuando la música eran solos de guitarras de esos absurdos, que escapan al entendimiento humano excepeto del de aquellos elegidos para regalarlos.
Era cuando música eran letras, eran sentimientos, emociones.
Cuando cada punteo era una gota de sufrimiento, de agonía, angustia, cuando cada acorde era éxtasis.
Era un Don´t stop believin´, un Sweet Child O´Mine, un vertiginoso Elevation, el gran Dude Looks Like a Lady, más de un Love Affair, un Livin´  on a Prayer.
Aquel era mi mundo, aquel era mi país.
Y llegué tarde.
13 años tarde.
Aparecí aquí, en este mundo, en estos años, en los años en los que el agobio es el pan de cada día, los días en los que los sueños por cumplir no son mas que nubes, y en los que la lista de cosas que quedaron por hacer no hace otra cosa mas que crecer día a día.
Me tocó vivir donde lo único que llega al alma son los ídolos adolescentes "made in Disney", o las repetitivas y perforantes melodías techno-dance, donde las letras no son mas que frases que se repiten sin sentido, días en los que el sexo se eleva a su más mínima expresión, necesidad básica, nada más.
Llegué en el momento y al lugar equivocado. Llegué a tiempo de no más que soñar con mis grandes, de imaginarme lo que habría sido sentirlos en estado puro, de imaginar lo que habría sido estar allá arriba.
Llegué en el momento equivocado si, pero al menos la vida quiso premiarme con un príncipe de película blanco y negro.
Y lo cierto es que compensa.

miércoles, 19 de enero de 2011

Días frágiles

Son nervios, miedo e impotencia.
Son ilusiones caídas, nostalgia, melancolía.
Son ganas de volar, de escapar lejos.
Son ganas de llorar cuando menos sentido tiene.
Son malas respuestas, escepticismo, susceptibilidad.
Como dos imanes cargados positivamente.
Son mis días tontos.

Y en medio de todo el caos, él, ellos.
Los que me miman cuando estoy llorona, los que me hacen reír cuando tengo ganas de echarme a llorar.
Los que le devuelven el sentido al tiempo contra toda lógica.

lunes, 17 de enero de 2011

Una jaula de sueños

Lo cierto es que últimamente no tengo tiempo para nada, ni siquiera para vivir.
La verdad es que intentar cambiar el mundo, aunque sea a largo plazo, es duro.
Aún así, intento pensar que merece la pena, y entre tanto rompecabezas una canción como consuelo, dos sueños entre manos, y optimismo.
Si no, que iba a ser de mi?

Att: una presa de su propio esfuerzo.

miércoles, 29 de diciembre de 2010

Espíritus libres, pura hipocresía

Más de una vez me he descrito como un espíritu libre.
"Espíritu libre".
Qué poético, no?
Abstracto.
Es cierto que lo soy, aunque sólo parcialmente.
No estoy ligada fuertemente a ninguna amistad, aunque dependo totalmente de mi otra mitad.
Él acapara toda mi alma, hasta el más mínimo rincón de mi corazón.
Los demás se encuentran tan sólo en la superficie.
"Espíritu libre".

Definitivamente, cada espíritu libre que vaga por el mundo es un espíritu herido, y lo sé por propia experiencia.
Son almas desgastadas por la experiencia, almas frágiles, que en un acto reflejo de pura auto protección implantan una especie de muro invisible entre ellos mismos y el resto del universo.
Un muro invisible de hormigón armado, para que nada les afecte, para que nada les desmorone.
Sin embargo, como toda gran construcción, tienen su pilar maestro, su talón de Aquiles, aquello a lo que entregan todo su ser, aquello que cubre sus más absolutas necesidades sentimentales, aquello que les completa.
No es un algo casual, ni mucho menos volátil.
Es algo que ha sido estudiado previamente a la perfección, algo que ha sido puesto a prueba, algo que se ha comprobado inofensivo.
A esa persona elegida le entregamos lo mejor de nosotros mismos, lo hacemos totalmente dependiente de nosotros, para que nunca escape, para que nunca quiera desaparecer.
La enamoramos locamente, hasta rozar el punto de lo peligroso, de la obsesión, hacemos que sea capaz de dar la vida por nosotros, que a penas tenga más vida fuera de nuestro universo.
Suena hasta perverso.

Culpa nuestra? Puede ser. O no.
Sinceramente, los "espíritus libres" no nacen, los hacen los de nuestro alrededor.
Espíritu libre?
Mentira.
Nadie lo es.
Cobardes, miedosos, heridos.
Eso es otra cosa, es la realidad.
Pero como siempre, la especie humana es especialista en encontrar eufemismos.

Viva la libertad.
La perversa y dolorosa libertad.